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Jaxana Restaurant©

Jaxana Restaurant rezuma solidaridad a través de la gastronomía ucraniana

A finales de marzo, Santa Cruz de Tenerife tuvo el placer de vivir dos jornadas muy solidarias en las que el público se volcó con el pueblo ucraniano. Jaxana Restaurant organizó los días 22 y 23 dos cenas benéficas cuyos beneficios se destinaron íntegramente a los refugiados y desplazados a causa de la invasión que está sufriendo Ucrania.

Si bien fueron unos días donde todo el equipo de Jaxana demostró sus ganas de contribuir en una causa que a todos nos preocupa, la cita tuvo aún más significado para su chef, Aleksei Prokopiv, natal de Ucrania, con quien hemos hablado para que nos cuente cómo vivió estas jornadas solidarias.

El chef Aleksei Prokopiv. | Jaxana Restaurant©

Antes que nada, y lo más importante, Aleksei nos trasladó que su familia se encuentra bien, no sin dificultades: “La familia de mi mujer se encuentra por completo en una zona bloqueada, en la que no pueden moverse”. Están a medio camino entre la localidad de Kherson y Crimea y todos los días Aleksei y su esposa hablan con ellos para comprobar su estado, con la esperanza de “que siga sin pasarles nada”.

Por ello, el chef está completamente dispuesto a ayudar en cualquier iniciativa que suponga aportar un granito de arena para los afectados por esta dramática situación. Para él, organizar estas dos cenas solidarias era trascendental: “Tenía que hacer algo, no puedo acudir allá y dejar aquí a mi mujer, que está embarazada, para ir a una zona peligrosa, así que puedo ir ayudando de esta forma”.

Así, Aleksei ayudó a su pueblo en una cita que demostró también la voluntad de Tenerife de volcarse con Ucrania. En total, se lograron recaudar 4.370 euros que fueron para la ONG World Central Kitchen, del reconocido chef español José Andrés. Aparte de las mesas normales, Jaxana también organizó unas ‘mesas 0’ en las que era posible aportar un donativo mediante Bizum.

Por supuesto, nosotros tampoco queríamos perdernos una ocasión tan especial. Con ilusión por probar las maravillas que nos tenía preparadas Aleksei y muchas ganas de apoyar a Ucrania, estuvimos presentes en la segunda cena del miércoles 23, donde fuimos testigos de la gran acogida de la iniciativa y del estupendo ambiente.

Las mesas en sala estaban completas y había muchas llamadas”, nos cuenta satisfecho Aleksei. Destaca, además, las ganas de ayudar de todos los colaboradores que hicieron posible estas cenas: “Me decían que sí a todo, la gente con mucha alegría me comentaba que estaban dispuestos a cualquier cosa, que les avisara si organizaba algo o si necesitaba ayuda”. “No sé si podría decir en este momento, por la guerra en mi país, que me siento feliz, pero la verdad es que me sorprendió mucho esta respuesta positiva, porque estamos bastante lejos”, añade.

Precisamente, la gastronomía ucraniana fue la gran protagonista de las dos noches, con platos tradicionales y recetas versionadas para acercarnos un poco más la cultura de este país. “Preparamos seis platos, por lo que aún nos falta mucho por mostrar y enseñar de la gastronomía ucraniana”, declara el chef. También nos cuenta que “la comida es muy parecida” a la nuestra. Siguen siendo diferentes, pero de “sabor, consistencia, forma de preparación y otras cosas son muy parecidas”. Así, los asistentes tuvieron la ocasión de disfrutar de creaciones tan deliciosas como la sopa Borsch, a base de remolacha; una ensalada con pescado azul cocinado con cítricos y vinagre; un crep salado relleno con hígado de pollo y salsa de queso o los emblemáticos dumplings, basados en los que hacen los tártaros que viven en Crimea, entre otros platos.

Además, algunos de estos platos son elaboraciones que los ucranianos preparan en su hogar en el día a día, como la sopa Borsch. “En casa, hacemos la sopa Borsch siempre que podemos, porque es un plato que sentimos bueno y sano, es puro guiso y no tienes nada de frito. La elaboramos, al menos, una vez a la semana y da para un par de días”, nos desvela. Por su parte, los dumplings también son muy habituales. Aunque este último es, de origen, “un plato ruso, los ucranianos no van a dejar de cocinarlo solo porque nació en Rusia”.

Desde luego, un menú excelente para que los canarios conozcamos más a Ucrania. Un proceso que Aleksei vivió a la inversa, pues salió de su país a causa de la convulsa situación que vivía en 2014, año en el que comenzó la guerra de Crimea, para aterrizar en las Islas. “Llegué a Gran Canaria hace ocho años, luego a Tenerife para volver a Gran Canaria y, de ahí, a Lanzarote. Después, regresé a Tenerife”, rememora el chef. Lo hizo gracias a su hermana, que ya vivía en Canarias.

Llegó a las Islas casi sin saber español, pero hablando el lenguaje que mejor trabaja: el de la cocina. “Mi jefe de cocina por aquel entonces me decía que el idioma del cocinero es uno, solo tener manos, cabeza y cuchillo, el resto no importa”, recuerda. Así, empezó poco a poco hasta que se estableció en nuestro archipiélago, demostrando a todos su innegable destreza en los fogones.

Estamos seguros de que la cita en Jaxana Restaurant no será la última en la que veremos a Aleksei ayudar a sus compatriotas. Como él mismo dice, “se siente cansado por la situación de Ucrania”, pero esto jamás le impedirá actuar para contribuir en la causa de la forma que mejor sabe: a través de la gastronomía.

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