La magia de las grandes noches vuelve a encenderse en Puerto de la Cruz. El renovado Gran Hotel Taoro, una joya histórica del norte de Tenerife, celebra estas fiestas mirando al futuro con el tradicional esplendor que lo convirtió en escenario imprescindible de tertulias, encuentros culturales y banquetes legendarios.
Tras su esperada reapertura, el hotel vive sus primeras Navidades en una atmósfera que combina memoria, arquitectura y sensibilidad contemporánea, devolviendo a la ciudad un icono que llevaba décadas esperando. Precisamente en este contexto es donde emerge el gran acontecimiento festivo del año: la primera Gran Cena de Gala de Nochevieja de esta nueva etapa, una velada diseñada para celebrar los nuevos comienzos con la elegancia que siempre caracterizó al Taoro.
La noche del 31 de diciembre arrancará en la terraza panorámica del Tagoror Lobby & Bar Lounge, donde un cóctel de bienvenida brindará a los invitados la posibilidad de despedir el año frente al océano. A las 21.00h, el Centro de Congresos del hotel abrirá sus puertas para una cena de gala concebida como un viaje culinario de cinco tiempos, donde la técnica y el producto adquieren protagonismo.
El menú estará compuesto por un Tournedo de bogavante azul con crema ligera de hinojo y beurre blanc de Champagne; un sorbete Taittinger Ice con notas de yuzu y bergamota; un meloso de vaca gallega acompañado de parmentier de papa negra, verduras encurtidas y trufa negra; y un final dulce que rinde homenaje a la opulencia festiva, en el que se degustará Savarín de Guinness con caramelo salado, quenelle helada de cacao al 70 %, trufa fresca de invierno y oro. Este menú irá maridado con una selección exquisita que incluye Albamar, Emilio Moro y Champagne Taittinger Brut Réserve y tendrá un coste de 425 € por cubierto.
Además, la experiencia incluye la tradición de las uvas, un cotillón inspirado en la Belle Époque y una pista de baile que promete un viaje sensorial entre la elegancia clásica y la energía del nuevo año. Así, el Gran Hotel Taoro recupera su papel como faro social del norte de la isla, inaugurando una Nochevieja que quedará grabada en su larga historia.


