Ir a Bilbao en coche puede ser una opción muy cómoda, sobre todo si quieres aprovechar el camino para hacer alguna parada, llevar más equipaje o tener libertad para moverte una vez llegues. Eso sí, si no quieres acabar perdiendo tiempo buscando dónde aparcar o intentando orientarte por calles que no conoces, merece la pena dejar algunos aspectos preparados de antemano. A continuación te decimos cuáles.
Prepara la ruta antes de salir
Antes de arrancar, dedica unos minutos a organizar la ruta. No basta con poner Bilbao en el navegador y ponerse en marcha. Comprueba la distancia que vas a recorrer, calcula cuánto puede durar el trayecto y piensa en qué lugares podrías parar para descansar si el viaje es largo.
Asimismo, conviene echarle un vistazo al estado del tráfico justo antes de salir. Las obras, los accidentes o las retenciones pueden hacer que una ruta aparentemente rápida se alargue bastante. Por eso, lo mejor es contar con un navegador que ofrezca información actualizada. También puedes dejar guardados el alojamiento y los lugares que quieras visitar para tenerlos a mano sin necesidad de buscarlos mientras conduces.
Revisa cómo es la circulación en Bilbao
Llegar en coche a una ciudad que no conoces puede resultar un poco complicado al principio. Bilbao, por ejemplo, tiene calles de sentido único, zonas peatonales y diferentes restricciones de circulación, así que es recomendable familiarizarse con el recorrido antes de ponerse al volante.
En este sentido, configura el navegador antes de arrancar y evita manipularlo mientras conduces. Si necesitas cambiar el recorrido, lo más seguro es hacerlo cuando hayas aparcado. Por otro lado, piensa qué visitas quieres hacer en coche y cuáles puedes realizar andando o en transporte público. Si vas a pasar varias horas por el centro, probablemente sea más práctico dejar el vehículo aparcado y moverte a pie.
Aprovecha las aplicaciones que pueden facilitarte el viaje
El móvil puede ser un buen aliado durante un viaje en coche, siempre que tengas preparadas las aplicaciones que realmente vas a necesitar. Además del navegador, puedes utilizar herramientas para consultar el tráfico, encontrar gasolineras, buscar aparcamiento o localizar lugares interesantes cerca de donde te encuentres.
También resulta útil descargar los mapas para poder consultarlos sin conexión. Esto puede venirte de maravilla si atraviesas zonas donde la cobertura no es muy buena. De la misma manera, guardar como favoritos el alojamiento, los restaurantes, los parkings y los sitios que quieras visitar te permitirá tener toda la información importante organizada y accesible.
Calcula los gastos previamente
Finalmente, para calcular cuánto vas a gastar, ten en cuenta algo más que el precio del combustible. El presupuesto debería incluir también los posibles peajes, el aparcamiento, las comidas durante el trayecto y otros gastos que puedan surgir durante el desplazamiento. Aunque sea una estimación, te ayudará a tener una idea bastante más clara del coste total.
A su vez, si vas a contratar algún servicio relacionado con el coche, es recomendable comparar opciones antes de reservar. Por ejemplo, si tienes pensado dejar el vehículo varios días porque después vas a continuar el viaje en avión, puedes buscar con tiempo un parking cerca del aeropuerto de Bilbao para conseguir una plaza al mejor precio.
Como ves, viajar en coche a Bilbao no tiene por qué ser complicado. La diferencia está muchas veces en preparar con antelación los detalles que te mencionamos anteriormente. Así podrás disfrutar del viaje con más tranquilidad y evitar perder tiempo en situaciones que podrías haber previsto antes de salir.





