Hay reconocimientos que confirman lo que aquí ya sabíamos, y así lo hace la revista Forbes al poner nombre y apellidos al destino que mejor representa la esencia del turismo en España este 2026: Tenerife.
No es solo un titular llamativo. Es un reconocimiento que llega en un momento en el que el turismo global busca algo más que sol y playa: autenticidad, diversidad y experiencias que conecten con el territorio. Y ahí, Tenerife juega en otra liga.
La isla ha sido distinguida como Mejor Destino Español 2026 en los Forbes Travel Awards, unos galardones que destacan a quienes marcan el rumbo del turismo internacional. El premio no es casualidad, sino el resultado de años construyendo un modelo que combina calidad, sostenibilidad y una oferta cada vez más sofisticada.
Porque Tenerife no es un destino, es varios en uno. En cuestión de kilómetros puedes pasar de los bosques milenarios de Anaga a los paisajes volcánicos del Teide, de acantilados imponentes a playas donde el tiempo parece detenerse. Esa diversidad tan poco común ha sido uno de los factores clave que han llevado a Forbes a situarla en lo más alto.

Pero hay algo más. La isla ha sabido evolucionar sin perder su identidad. La gastronomía, por ejemplo, ya no es solo un complemento: es una razón para viajar. La apuesta por el producto local, los chefs que reinterpretan el territorio y una escena culinaria en plena efervescencia forman parte de ese nuevo relato que seduce al viajero contemporáneo.
A esto se suma un dato que habla por sí solo: Tenerife cerró 2025 con cerca de 6,4 millones de visitantes internacionales, consolidándose como la isla más visitada del archipiélago. No es solo popularidad, es posicionamiento.
Quizá lo más interesante de todo esto es que no hablamos de una tendencia pasajera. Tenerife representa ese nuevo lujo silencioso que el viajero busca hoy: naturaleza real, cultura viva, gastronomía con raíz y experiencias que no se pueden copiar. Y mientras el mundo la redescubre, aquí seguimos sabiendo que este lugar tiene algo que no se puede explicar del todo… pero sí sentir.




