El líder del carnaval londinense propone a Carla Castro para inaugurar su 60º aniversario tras quedar impactado por el nivel de la Gala
El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ha vuelto a demostrar su capacidad para fascinar al mundo, esta vez conquistando personalmente al presidente del Carnaval de Notting Hill, Ian Comfort. Tras su reciente visita a la isla para actuar como jurado en la Gala de Elección de la Reina, Comfort ha quedado tan impresionado por la espectacularidad de la fiesta que ha abierto formalmente la puerta a que la actual Reina, Carla Castro, sea la encargada de inaugurar el desfile de Londres en una edición histórica: su 60º aniversario.

Esta invitación no es fruto del azar, sino del asombro absoluto que Ian Comfort experimentó al conocer desde dentro el despliegue de creatividad y técnica de los grupos y diseñadores tinerfeños. El presidente de la mayor fiesta urbana de Europa confesó no haber presenciado «nada igual en mucho tiempo», destacando que la combinación de tradición, espectáculo y el impacto social del carnaval chicharrero es única en el mundo. Este «enamoramiento» artístico ha sido el detonante para proponer un hermanamiento sin precedentes entre ambas capitales carnavalescas.

Para el responsable del carnaval británico, contar con la reina de Santa Cruz para encabezar su gran desfile supone un aliciente extraordinario, ya que permitiría enriquecer un evento que cada año atrae a más de dos millones de personas. El encuentro, previsto del 29 al 31 de agosto, situaría a Carla Castro, a su traje y al talento de sus diseñadores en el centro de uno de los mayores escenarios festivos del planeta, ofreciendo una proyección internacional de un valor incalculable para la marca Tenerife.

Este posible hito refuerza la imagen de Santa Cruz de Tenerife como referente mundial, confirmando que su Gala de la Reina es un producto artístico capaz de deslumbrar a los expertos internacionales más exigentes. El hecho de que el líder de un gigante como Notting Hill busque llevar la esencia chicharrera a sus propias calles es el mayor reconocimiento al trabajo de los equipos y participantes que, año tras año, convierten el carnaval tinerfeño en un icono de la cultura contemporánea global.





