La primavera en Tenerife no empieza en el calendario, empieza en las calles. Y cada año tiene un punto de partida claro: la Romería de San Marcos Evangelista en Tegueste. En 2026, esa escena volverá a repetirse el domingo 26 de abril, consolidándose una vez más como la primera gran romería del calendario insular y una de las más esperadas.
En Tegueste, el sentimiento toma forma en una romería que mezcla fe, identidad y celebración colectiva en un equilibrio que pocas fiestas logran mantener. Dedicada a San Marcos Evangelista, esta cita hunde sus raíces en el mundo agrícola, en las bendiciones de campos y ganado, pero ha evolucionado hasta convertirse en una de las grandes expresiones culturales de Canarias.
El municipio entero se transforma para esta gran cita. Calles engalanadas, trajes tradicionales y un ambiente que se contagia desde primera hora del día. Miles de romeros acompañan la imagen del santo en un recorrido en el que las carretas decoradas con granos y semillas se convierten en auténticas obras de arte efímero. No son simples elementos decorativos: son el reflejo de una memoria colectiva ligada a la tierra, al trabajo agrícola y a la identidad del lugar.

Porque si algo define la Romería de Tegueste es su capacidad para unir generaciones. Aquí conviven los que llevan toda la vida participando con quienes la descubren por primera vez. Agrupaciones folclóricas llegadas de todas las islas, rebaños de ganado, barcos tradicionales y rondallas convierten el recorrido en una escena viva donde el pasado y el presente dialogan sin esfuerzo.
No es casualidad que esta romería marque el inicio de la temporada grande en Tenerife. Lo hace no solo por su antigüedad se celebra desde finales de los años 60, sino por su dimensión emocional y social. Cada edición reúne a decenas de miles de personas y sitúa a Tegueste como epicentro del folclore canario durante varios días, con actos paralelos como bailes de magos o el tradicional Día del Carretero, donde las carretas se exhiben como piezas de patrimonio vivo.





