El Benidorm Fest 2026 celebra este sábado 14 de febrero su gran final en el Palau d’Esports L’Illa de Benidorm en una edición marcada por un giro histórico: el ganador no representará a España en el Festival de Eurovisión. RTVE confirmó su retirada del certamen europeo este año, lo que transforma la naturaleza del concurso, que mantiene su formato competitivo pero desvinculado de la cita continental.
Con Javier Ambrosi, Jesús Vazquez y Inés Hernand como presentadores, el festival arrancará en el día de los enamorados para descubrir el nuevo talento nacional.

Una final con doce aspirantes
Tras las dos semifinales celebradas esta semana, doce propuestas competirán en la gala definitiva retransmitida por La 1 de RTVE y RTVE Play.
Entre los artistas que lograron el pase en la primera semifinal destacan:
- Izan Llunas, con una propuesta de pop contemporáneo de corte generacional.
- Kenneth, que apuesta por una fusión de sonidos urbanos y afro-pop.
- KITAI, con una energía rock que rompe con la línea más comercial del certamen.
- Mikel Herzog Jr., que combina melodía clásica y producción actual.
- Tony Grox & LUCYCALYS, con una propuesta pop de vocación internacional.
- María León & Julia Medina, dúo que ha llamado la atención por su cohesión escénica y mensaje.
La segunda semifinal completó el cartel con otros seis finalistas, configurando una final heterogénea en estilos y perfiles artísticos, desde el pop más mainstream hasta propuestas más alternativas.

Un Benidorm Fest sin Eurovisión
La principal diferencia respecto a ediciones anteriores es la ausencia de vínculo con Eurovisión 2026. RTVE anunció que España no participará en el certamen europeo este año, una decisión que ha condicionado el relato del festival pero no su estructura.
El sistema de votación se mantiene intacto:
- 50 % jurado profesional
- 25 % jurado demoscópico
- 25 % televoto
Sin el incentivo de representar a España en Europa, el foco se desplaza hacia el reconocimiento interno, el impacto en la industria musical y la consolidación del Benidorm Fest como evento cultural autónomo.
Benidorm como epicentro musical
Más allá del resultado, la ciudad vuelve a convertirse durante una semana en centro neurálgico de la música española. El festival mantiene su capacidad de convocatoria mediática, ocupación hotelera elevada y una intensa conversación digital que multiplica su alcance.
En apenas cinco ediciones, el Benidorm Fest ha pasado de ser una preselección a convertirse en una marca propia dentro del calendario audiovisual de RTVE. Este año, sin Eurovisión como meta, el certamen pone a prueba su fortaleza como evento independiente.
La incógnita que se resolverá este sábado no es qué artista viajará a Europa, sino qué propuesta logrará imponerse en un escenario donde el espectáculo, la realización televisiva y la identidad artística pesan tanto como la canción.
La final de 2026 marcará, en cualquier caso, un punto de inflexión: el año en que el Benidorm Fest tuvo que sostenerse por sí mismo.




