Madonna vuelve a demostrar que su universo creativo no tiene límites. Esta vez, la reina del pop ha decidido llevar dos de sus etapas musicales más reconocibles al mundo de las fragancias para el hogar con una colección de velas aromáticas creada junto a Boy Smells, la firma estadounidense especializada en perfumes y aromas de ambiente.
La colaboración presenta dos velas de edición limitada, Like a Prayer y Confessions, inspiradas en la música, la estética y la personalidad de dos momentos muy diferentes de su carrera. Una propuesta que combina nostalgia musical, diseño y perfumería, pensada tanto para los seguidores de la artista como para quienes disfrutan de los pequeños detalles que dan personalidad a un espacio.
Like a Prayer: un aroma intenso, misterioso y lleno de personalidad

La primera vela de la colección rinde homenaje a Like a Prayer, el álbum que Madonna publicó en 1989 y que marcó una de las etapas más emblemáticas de su trayectoria. Su fragancia apuesta por una composición amaderada y ahumada, con notas de enebro e incienso que dan paso a la profundidad del oud, el ámbar y la madera de cedro. El resultado es una propuesta concebida para transmitir calidez, misterio y sensualidad, en sintonía con el universo visual y musical de aquella época.
Pero hay otro detalle que hace especialmente atractiva esta pieza: su recipiente incorpora una fotografía inédita de Madonna realizada por Herb Ritts en 1989, seleccionada personalmente por la cantante para esta colaboración. Un guiño a la historia del pop que convierte la vela en algo más que un accesorio decorativo.
Confessions: flores, frutas y espíritu de pista de baile

La segunda propuesta nos lleva a una Madonna completamente diferente: la de Confessions on a Dance Floor, el álbum de 2005 que recuperó el espíritu de la música disco y convirtió sus canciones en imprescindibles de las pistas de baile. Bajo el nombre de Confessions, esta vela se inspira en aquella etapa y en su continuación musical de 2026, con una fragancia de carácter floral y afrutado. La composición combina yuzu y frambuesa con un corazón de rosa de Damasco y geranio, mientras que el pachulí y el sándalo blanco aportan profundidad y calidez.
Una mezcla de contrastes que busca trasladar al mundo de los aromas esa energía atrevida, sofisticada y bailable tan característica de Madonna. En esta ocasión, el diseño incorpora un retrato más contemporáneo de la artista, realizado por el fotógrafo Ricardo Gomes.
Dos velas, dos estéticas y dos maneras de interpretar la personalidad de una cantante que ha sabido reinventarse a lo largo de las décadas.
Jérôme Epinette, el perfumista detrás de la colección
Para transformar estas referencias musicales en aromas, Madonna y Boy Smells han contado con Jérôme Epinette, perfumista de la casa Robertet. Su trabajo ha consistido en crear dos composiciones con identidades propias: una más oscura, envolvente y amaderada; otra más luminosa, floral y sensual.
En lugar de limitarse a trasladar los nombres de los discos a un producto, la colección busca interpretar las sensaciones asociadas a cada etapa musical. Y ahí está precisamente uno de sus principales atractivos: convertir la música en una experiencia que también se puede disfrutar a través del olfato.
¿Cuánto cuestan las velas de Madonna?

Las velas Like a Prayer y Confessions se presentan en recipientes de aproximadamente 241 gramos, elaboradas con una mezcla de cera de soja y una formulación vegana. Según Boy Smells, cada una ofrece más de 50 horas de combustión, lo que permite utilizarlas tanto como elemento aromático como pieza decorativa.
La colección se comercializa en edición limitada y puede adquirirse de forma individual o en un set que reúne ambas fragancias. Cada vela tiene un precio de 48 dólares, mientras que el conjunto de las dos, denominado Madonna Scent Duo, cuesta 96 dólares en la tienda oficial de Boy Smells. La disponibilidad y las condiciones de envío pueden variar según el destino y el canal de compra.
La colaboración entre Madonna y Boy Smells refleja una tendencia cada vez más presente en el universo lifestyle: crear objetos para el hogar que conecten con la música, el diseño y los recuerdos personales.
Una vela puede ser mucho más que una fragancia. También puede evocar una época, acompañar una canción favorita o convertirse en ese pequeño objeto que aporta personalidad a un rincón de casa. Y tratándose de Madonna, no podía faltar una buena dosis de provocación, estética y nostalgia.





