La conectividad aérea vuelve a marcar el pulso del turismo en Tenerife con un anuncio que no solo refuerza su posicionamiento internacional, sino que abre una nueva puerta para los propios tinerfeños: volar más lejos, más fácil y sin escalas. A partir de octubre, la aerolínea Air Canada comenzará a operar rutas directas entre Tenerife Sur y dos de las principales ciudades de Canadá, Toronto y Montreal, consolidando una conexión estratégica que se extenderá, al menos, durante toda la temporada de invierno, entre octubre y abril.
Esta nueva operativa contará con tres vuelos semanales: dos desde Toronto y uno desde Montreal. En el caso de Toronto, las salidas hacia Tenerife se realizarán los jueves y domingos a partir del 25 de octubre, con vuelos de regreso los lunes y viernes. Por su parte, Montreal iniciará su conexión el 31 de octubre con vuelos los sábados hacia la isla y regresos los domingos. Una programación pensada para facilitar tanto la llegada de turistas como la movilidad de residentes, en un momento en el que la conectividad directa se ha convertido en un valor diferencial.
Más allá del impacto turístico, este tipo de rutas tiene una lectura clara para quienes viven en la isla: viajar a Norteamérica deja de ser un trayecto largo y fragmentado para convertirse en una opción mucho más accesible. Tenerife se conecta así de forma directa con hubs internacionales clave, lo que no solo mejora las oportunidades de ocio, sino también las profesionales, educativas y culturales.

Los datos respaldan esta apuesta. En 2025, Tenerife recibió un total de 38.119 pasajeros procedentes de Canadá y Estados Unidos. De ellos, 8.026 llegaron desde Canadá, una cifra que prácticamente triplica los registros de 2019, cuando se contabilizaron 3.331. Ciudades como Toronto, Montreal, Calgary o Vancouver se consolidan como mercados emisores relevantes. En paralelo, el crecimiento del mercado estadounidense también es evidente: 30.093 pasajeros en 2025, un 5,6% más que el año anterior y casi el doble que en 2019, con ciudades como Nueva York, Miami, Boston, Washington, Chicago o San Francisco como principales puntos de origen.
La operativa se realizará con el moderno Airbus A321XLR, un avión diseñado para vuelos de medio y largo radio con mayor eficiencia. Con capacidad para 182 pasajeros, distribuidos en 14 asientos Signature Class y 168 en Economy, este modelo no solo mejora la experiencia de vuelo, sino que también responde a los nuevos estándares de sostenibilidad en la aviación.
En este sentido, Air Canada mantiene un compromiso claro con la reducción de su impacto ambiental, con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050. Una hoja de ruta que conecta con las nuevas demandas del viajero y con el propio posicionamiento de Tenerife como destino comprometido con la sostenibilidad.
Este movimiento no es casual. Responde a una estrategia de diversificación de mercados que busca atraer a un visitante de mayor valor añadido, al tiempo que refuerza la imagen de Tenerife como un destino global, preparado para competir en escenarios cada vez más exigentes. Pero, sobre todo, es una noticia que transforma la manera en la que la isla se relaciona con el mundo: menos distancia, más oportunidades y una nueva forma de entender el viaje desde Canarias.





