© María Lupan

Cierra los ojos y sueña

Todos estamos pensando en abrazar a nuestros amigos que, durante este tiempo, solo hemos podido ver a través de pantallas; visitar a los familiares de los que nos hemos mantenido alejados para poder protegerlos; tomarnos un vino en una terraza y volver tarde a casa porque queremos disfrutar hasta el último segundo.

El día nos da para mucho, para ordenar esos papeles que teníamos acumulados desde hace mil, tirar abajo los armarios, animarnos con alguna receta y sobre todo soñar. Soñar con el día en el que podamos pisar la arena de la playa, caminar de la mano, coger el coche y simplemente conducir, abrazarnos, besarnos… Para que la espera se haga más amena, aportamos a tus deseos los siguientes planes que, esperamos, pronto puedan realizarse.

Ir a ese restaurante al que siempre quisiste ir

© Siyuan

Lo sigues en redes sociales y le das like a todos y cada uno de sus platos. Pero nunca te has decidido a ir. Ese restaurante de platos con los que se te hace la boca agua te está esperando y ya es hora de que te decidas a conocerlo. Solos o acompañados, merecemos disfrutar de la gastronomía y de los maravillosos restaurantes que existen.

O, simplemente, ir a ese restaurante que te encanta y del que nunca te cansas. Nosotros ya nos estamos imaginando el plato de costillas en Casa Tomás. Y, aunque seguro tengamos que hacer cola para poder probarlas, valdrá la pena al ver llegar al camarero con semejante manjar.

Vete preparando el paladar (y el estómago) para todas las citas que tendrás. Estaremos recuperando el tiempo y qué mejor forma de hacerlo alrededor de una buena mesa. Un brunch a mediodía con tus amigos, unas tapas y unas cervezas por la noche con tu familia y, al día siguiente, vuelta a empezar.

Pero, mientras esperas a que la situación cambie, puedes contentarte con la comida casera. Es un buen momento para aprender a cocinar esas recetas que tienes guardadas en el móvil y que se han ido acumulando con un “para cuando tenga tiempo”. ¡Qué aproveche!

Ir de playa en playa

© María Lupan

Dicen que, para las personas que vivimos en una isla, el mar tiene un sentido especial. Lo miramos para soñar con ir más allá y lo buscamos cuando estamos lejos. Estos días solo podemos observarlo desde nuestras ventanas, pero ahí está, esperando el momento en el que volvamos a coger el coche y salgamos en busca de nuestras playas favoritas. 

Mientras esperamos, podemos abrir boca imaginándonos acostados en la arena, tomando el sol en la playa de Las Vistas o contemplando los atardeceres en Benijo. ¡Algunos de nosotros ya echamos de menos, incluso, hasta convertirnos en croquetas en la playa de Las Teresitas!

La playa de Benijo está prácticamente reservada para los tinerfeños porque son pocos los turistas que visitan la zona en sus vacaciones. Y, aunque hay que caminar unos quince minutos para llegar a la playa, vale la pena el trayecto. El paisaje que se abrirá ante tus ojos no te dejará indiferente. Escoltada por el Roque de Benijo y el Roque de la Rapadura, los atardeceres desde la arena enamoran a todo el que los contempla. Si deseas pasar un día en este paraíso, ten en cuenta las mareas porque, cuando sube, la playa desaparece comida por el mar.

Disfrutar de la naturaleza

© Michael Mrozek
© Michael Mrozek

La llegada de la primavera nos ha pillado en casa. Muchos de nosotros vivimos en ciudades y edificios, por lo que no podemos disfrutar de la naturaleza como es debido. Por tanto, ¿qué mejor forma de celebrarlo que con el olor a tierra mojada, el aire fresco del monte o las flores? Canarias cuenta con numerosos espacios naturales que reciben cientos de visitas cada día y que, aunque ahora están vacíos de gente, pronto podrán volver a ser visitados. ¿Qué tinerfeño no desea visitar El Teide o perderse por los montes de Anaga?

Así que, decidan a quién le toca esta vez hacer la tortilla y las croquetas, cojan el coche y de paisaje en paisaje, deleitándose con nuestro hogar. Tenerife cuenta con lugares mágicos donde se puede disfrutar de unas vistas maravillosas mientras compartes un picnic y una buena charla. El mirador de Jardina, para admirar de lejos la ciudad de La Laguna o el mirador de Chipeque que ofrece una imagen de postal con el Teide flotando sobre el mar de nubes.

Bailar hasta no poder más

© Aditya Chinchure
© Aditya Chinchure

Tenerife is a festival y nosotros queremos disfrutar de la música con todas nuestras ganas. Aunque los famosos festivales musicales de la Isla han cancelado sus fechas iniciales, no han desaparecido de nuestros pensamientos. GreenWorld, I Love Music, Canarias Baila, Ritmos del mundo, Sunblast, las fiestas de los ochenta de Children of the 80’s… ya nos imaginábamos allí  bailando hasta el anochecer. Pero muchos de estos festivales irán sacando nuevas fechas para los próximos meses.

La música en los balcones, los vecinos cantando y los conciertos virtuales en las redes sociales demuestran que tenemos ganas de bailar. Bailar hasta que nos duelan los pies. Para celebrar, para reír y para olvidar.

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