El avión del mar

¡Un barco que puede volar! Así podríamos definir al Tetrahedron, el superyate de Jonathan Schwinge. El arquitecto ha querido romper con el diseño náutico convencional, creando una auténtica obra de ficción, cuyo nombre se debe a su forma geométrica.

Se trata de una pirámide de cuatro caras y seis bordes de ataque que otorga la estabilidad necesaria para conectarse a su HYSWAS, un tipo de casco parecido a un torpedo sumergido y compuesto por un solo puntal vertical retráctil. Esto permite al Tetrahedron elevar su estructura, dando la sensación de que levita sobre el mar. Su diseño se basa en uno ya existente, desarrollado por varias compañías, entre las que se encuentra la Corporación de Física Aplicada Marítima de Estados Unidos.

Esta embarcación hecha de fibra de carbono y doble acero inoxidable podría ser el futuro de la navegación. Con 25 metros de largo y una velocidad de vuelo de 38 nudos (60 km/h) sobre un rango de 3.000 millas náuticas, se ha convertido en una verdadera joya digna de admirar y de disfrutar.

El nuevo yate a motor lo tiene todo: realiza extensas distancias, asegura un viaje suave a pesar de su rapidez y se acomoda a cualquier perfil de pasajero. Es una oportunidad ideal para las personas que se marean cuando van en barco, pero también lo es para las más aventureras, que quieren probar experiencias nuevas. ¿Qué más quieres?

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